¡Aleluya a la insensibilidad!
¡Aleluya a la deshumanización!
¡Aleluya por la barbarie!
Que divertido es, ¡Aleluya!
parecer civilizado,
fino y de buenos modales,
pero insensible a la guerra
y al dolor humano.
¡Aleluya porque soy cristiano, judío o musulmán!
Que divertido es,
parecer cristiano,
judío o musulmán,
matándose unos con otros,
bajo el ropaje de hacerlo,
por mi dios o por el tuyo.
Que divertida es,
esta guerra religiosa
por religiosidad a la guerra.
Por mi dios te mato,
y por el tuyo muero,
pero si tú me matas primero,
no olvides de llevarte, mi dinero.
Ése es el dios verdadero…
Seguimos siendo paganos,
adorando el becerro de oro,
que sigue siendo,
nuestro dios verdadero…
Porque soy perverso,
y necesito la guerra,
voy a construirme
mis enemigos.
Los amigos de ayer,
son mis enemigos de hoy,
mis amigos de hoy ,
serán mis enemigos de mañana,
y mis enemigos de mañana,
son los amigos de hoy.
Lo que importa es,
siempre tener enemigos,
a quien hacerles la guerra,
y amigos con quienes guerrear.
Que lindo y divertido es,
siempre tener enemigos.
El mundo sería ordenado y aburrido,
los noticieros no tendría nada que vender,
y los inmorales estarían deprimidos.
Ese es mi grito de guerra,
“hijos de la grande patria…”
“Guerra a la guerra” y
“Y paz para la paz”.
Beto Sánchez
25 de septiembre de 2014.

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