Letras Libres: ¿Quiénes somos?

“Una imagen vale más que mil palabras”, dice el dicho popular. ¿Podemos seguir
creyéndolo? Vivimos bombardeados de falsas imágenes y de poderosos
charlatanes que manipulan las redes sociales y el ciberespacio; pretendiendo que
veamos su realidad, para perpetuarse en el poder, eliminar el sistema
democrático y confundirnos políticamente. La oligarquía mundial y los autócratas
nacionalistas han construido esta Nueva Torre de Babel de imágenes e híper
información para que permanezcamos agachados y sin rumbo.
En letras Libres creemos que la escritura y la lectura son y serán siempre
necesarias… que son el medio idóneo para fortalecer el espíritu artístico y para
orientarnos en la vida. La imagen solo debe ser un complemento en la búsqueda
de la verdad. Compartiremos este blog con aquellos que aún creen en las letras.
La escritura y la lectura también tienen una intencionalidad, pero siempre dejan
un espacio para nuestra propia reflexión. Llamamos a leer y a escribir, para
comprender nuestro entorno, manteniendo un diálogo interno y con
pensamiento propio. Levantémonos del sofá frente a la tele, y digámosles adiós a
los farsantes youtubers, que aparecen en nuestros celulares, que surgen como
moscas del excremento a la intemperie.
Ofrecemos este modesto espacio para textos cuyos contenidos sean justos,
honestos, que nos deleiten en el arte de las letras, que denuncien el desastre
natural al que nos llevan y que se oponga a los populistas y autócratas que como
Bukele en El Salvador, gobiernan con la mentira y el manipuleo mediático.
La mayoría de políticos siempre han usado la mentira y la demagogia para llegar
al poder, pero los nuevos autócratas, como Bukele, no solo usan las mentiras,
niegan la historia y dicen medias verdades o medias mentiras, enturbiando las
aguas, hasta hacer que sea difícil diferenciar la verdad de la mentira.
El pasado 24 de Septiembre en la 79 Asamblea General de la ONU de 2024,
Bukele dio una cátedra de esto. Dijo que él y su gobierno, son los que han dado a
conocer El Salvador a los delegados de la ONU, considerándolos ignorantes. Dijo

que su país es ahora el país más seguro del hemisferio occidental, convirtiéndose
en el hazme reír de muchos países europeos como Suiza, Uruguay y Costa Rica.
Sus logros en seguridad han sido a costa de un Régimen de Excepción que se ha
prolongado por dos años y medio y que probablemente se mantendrá por todo su
ilegal segundo periodo de gobierno. Ese ya no es un régimen de excepción, sino la
forma permanente y dictatorial de gobernar el país; donde los ciudadanos han
perdido los mínimos derechos fundamentales.
Su régimen ha legalizado la corrupción y el robo de los fondos públicos por un
decreto que impide que los ciudadanos puedan acceder a dicha información que
debería ser publica, y que hoy ha pasado a ser secreto de Estado, al que nadie
tiene acceso, mientras él se mantenga en el poder. Dijo que las actuales
condiciones de seguridad están ofreciendo a miles de salvadoreños un país al cual
regresar, sin mencionar las cifras de los miles de salvadoreños que se han visto
obligados a emigrar por razones económicas y políticas. Esas cifras no las maneja
el Sr. Bukele.
Después se puso el sombrero de ministro de turismo vendiendo a El Salvador
como el único país donde la gente puede vivir tranquila y feliz, mientras el mundo
se derrumba, El Salvador se levanta y se está convirtiendo en el refugio para
inversionistas y turistas.
Sin duda, Bukele aun cuenta con respaldo popular, porque el hartazgo político
que dejaron los partidos tradicionales sigue siendo una narrativa que la mayoría
aplaude. El ciudadano salvadoreño ha olvidado que gobierna por voluntad de sus
electores; los partidos tradicionales han caído en la peor desgracia, haciéndole el
juego el gobierno y pocas son las voces que tienen el valor de criticarlo, por
miedo o por ignorancia. Por eso Bukele se burla de su pueblo.
Ya no es tiempo de culparnos, es tiempo de desenmascarar sus mentiras y de
combatirlo con responsabilidad, de convertirnos en pregoneros de la verdad y
avanzar en la perfección de la democracia y el establecimiento de la justicia y la
paz.


Por: Joaquín Negrura 28 de septiembre de 2024