La Columna de Heracles Pocasangre
16 de Dic. 2024
Esta patología mental se ha ganado un lugar entre las fiebres, debido a que es acompañada de delirios, alucinaciones, despropósitos…, únicamente comparables a los desvaríos provocados en los fumadores de opio, otros alucinógenos de poderoso efecto, o similares a los desatinos que hacían presa del famoso hidalgo don Quijote de la Mancha y otros locos por el estilo.
Que tal fiebre prenda en aventureros, especuladores bursátiles, farsantes; charlatanes de feria…, es frecuente sobre todo en aquellas coyunturas en que los recelos que subyacen en el inconciente de los pueblos, son sensibles de ser desvirtuados por los gobiernos, como diría Sch Handal Jr, “con un poco de pan y circo”. Y cuando esta fiebre la padece el capitán mayor, tales delirios son capaces de inducir la nave de la república a traicionera deriva que nos condenaría a una catástrofe anunciada.
El poder político ilimitado, en ausencia o neutralizadas la instituciones llamadas a equilbrar el ejercicio del mandato político, no únicamente corrompe sino además enloquece. La locura del poder aunada a la demencia provocada por la fiebre del oro está entre las peores tragedias que puedan acontecer al ser humano.
Dada su reducida geografía y la grave crisis medioambiental a que lo han sometido las oligarquías, es El Salvador un país que necesita urgentemente redefinir su administración territorial. Esto debería estar encaminado a restablecer el equilibrio ecológico; detener la degradación de los recursos acuíferos, de los suelos; frenar la deforestación; restaurar los bosques talados… En fin, la urgente renovación de la política territorial que requiere El Salvador se torna imposible sin una profunda reformulación de la propiedad de la tierra.
Caemos en cuenta entonces que, la única fórmula capaz de salvar a El Salvador es la nacionalización y la propiedad comunal de, absolutamente toda superficie que conforme el territorio nacional. Esto impediría que los terratenientes entiendan la tierra como un recurso factible de ser explotado hasta su total agotamiento.
Se dirá entonces que siendo la tierra de propiedad estatal, será para un presidente afectado por la fiebre del oro, más factible entregar el territorio de la república al usufructo de cualquier empresa minera.
Tal eventualidad siempre nos amenaza, sin embargo, sea la tierra de propiedad privada o estatal. Únicamente puede impedirlo la capacidad de lucha de que sea capaz el pueblo llano en defensa de sus intereses de clase.
Cual es entonces la ventaja que sea la tierra de propiedad estatal y no privada…?
Tal ventaja consistiría en que para determinar el usufructo de los suelos a la vez que poner freno al acelerado deterioro del medio ambiente, obligue la ley a sustancial discusión y consulta popular; a la intervención independiente de los tres poderes del Estado, lo cual debería desembocar en una decisión colectiva y no en el caprichoso arbitrio de un afiebrado jefe Ejecutivo, puesto que tal arbitrio trastoca un proceso democrático en dictadura, sobre todo cuando la polvareda suscitada debido al irregular arribo al poder por segunda vez, de quien ejerce la primera magistratura, no da visos de asentarse, y se recurre para aplacar tal polvazón, a cruento régimen de excepción; a la extrema represión política.
Volviendo al juicio de expertos en cuanto a que la susodicha fiebre suele ser acompañada de disparates y alucinaciones de todo tipo; no es de sorprender pues, que el máximo mandatario de la nación se vea afectado además por la fiebre de litio, cobalto, niquel, tierras raras, platino, paladio, iridio, tantalio, titanio, renio, hafnio, galio, germanio, carburo, silicio, escandio, niobio…, en fin, se dice, de la totalidad de la tabla periódica de los elementos….; cuya extracción, según tal calentura, nos colocaría de golpe al nivel tecnológico de las grandes potencias del primer mundo; al nivel de vida de los países escandinavos; y las migajas que con un poco de suerte nos dejen las grandes mineras internacionales y la cleptocracia funcionarial, se reinvertirían en restaurar el posterior desastre medioambiental causado al país por la actividad extractiva (sumado al desastre ya existente).
Todo parece indicar que los agentes causantes del conjunto de fiebres que atenazan al timonel de la nación, son los gigantes tecnológicos (google, microsoft, facebook, tik tok, apple, Bitcoin, etc…), a los cuales, aseguran los entendidos, se ha entregado en cuerpo, alma y a pie juntillas; lo que es completamente creible puesto que tales gigantes cuentan con la merecida fama que ahí donde llegan a asentar sus reales, igual que el intestino, transforman todo lo que asorben en detritos fecales; además de pobreza extrema.
Pero el presidente nos ofrece una solución `salomónica´. “Confíen en mí” dice “y si todo sale mal; pues ay nos castigan en las urnas”…. Como si las urnas pudiesen obrar el milagro de restaurar el colosal desastre ambiental y humanitario que sobrevendría si los planes ejecutivos se llevasen a cabo.
El presidente demuestra estar hecho de la misma madera de la que están hechos Donald Trump y Javier Milei. Muy buenos en vender cuaquier baratija para hacer fortuna, gran capacidad de embaucar incautos con discursos basados en verdades a medias y descaradas mentiras; pero los tres, de ignorancia impropia de gobernantes, en cuanto a la relación que hay entre la actividad industrial, la naturaleza, el hombre y el devenir histórico.
La aplanadora parlamentaria al servicio del mandatario se muestra como siempre, dispuestos a puyar los botones que se les indique en la consola de votaciones; sin chistar y sin discusión alguna; confiados a que no existe en el país alguna ley capaz de castigar a los gobernantes ejecutores de desastrosas decisiones tomadas en contraposición a los intereses populares. La ceguera impide ver a semejantes congresistas la madeja que ha urdido el primer mandatario y ya ha cobrado sus primeros danmificados, unos a la sombra de la cárcel; otros expulsados de su círculo íntimo. La regla es, inmunidad para la primera magistratura mientras que a los obedientes subordinados, se les reserva el papel de chivos expiatorios y festín de los leones.
De lo que no hay duda alguna es que a las asociaciones sociales que velan por el agua y el medio ambiente y al irredento pueblo, esperan colosales jornadas de lucha y enormes sacrificios, como requirieron los cruentos combates que dieron fin a las dictaduras militares… !!!
Las empresas mineras que operan en El Salvador han mostrado ser en extremo sanguinarias. Ya han cobrado a la comunidad Santa Marta seis víctimas mortales, entre ellas, Dora Alicia Recinos Sorto, asesinada a tiros, junto a sus dos hijos, uno que llevaba en brazos y otro que llevaba aún en el vientre. Todo esto ante una PNC, un organismo de inteligencia, en fin, un gobierno entero haciendo el ojo pacho.
Dicho está: solo el pueblo salva al pueblo…!!!

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